El Departamento de Transporte de los Estados Unidos (USDOT) mantiene un fuerte operativo federal contra las escuelas de manejo comercial (conocidas en la industria como “CDL mills” o fábricas de licencias), resultando en la expulsión de miles de proveedores del Registro Nacional por graves fallas de seguridad y fraude.
Las inspecciones masivas coordinadas por la Administración Federal de Seguridad de Transportes (FMCSA) han transformado radicalmente las exigencias del sector de transporte de carga.Las razones detrás de la fuerte vigilanciaLa ofensiva federal intensificó sus acciones tras auditorías encubiertas a nivel nacional motivadas por accidentes mortales provocados por conductores no aptos.

Las principales irregularidades detectadas incluyen:
Instructores no calificados: Centros de enseñanza operaban con personal que no poseía licencias comerciales vigentes o carecía de la preparación requerida.
Fraude documental: Falsificación y manipulación activa de datos de asistencia, registros de entrenamiento y horas de práctica obligatorias.
Flotas deficientes: Uso de vehículos inadecuados o inexistencia de camiones reales del tipo de carga pesada que decían enseñar a operar.
Omisión de materiales peligrosos: Falta de pruebas técnicas y de capacitación específica para el transporte de carga de alto riesgo o materiales peligrosos (Hazmat).
Medidas drásticas implementadas
Cierres masivos: El Secretario de Transporte, Sean Duffy, ordenó la remoción de miles de centros del Registro de Proveedores de Capacitación (TPR) de la FMCSA. Tan solo en una operación relámpago de cinco días se notificó la clausura de más de 550 escuelas adicionales.
Monitoreo a nivel estatal: El gobierno federal mantiene bajo advertencia estricta a varios estados para garantizar que las agencias locales cumplan minuciosamente con las evaluaciones antes de otorgar una licencia comercial (CDL).
Restricciones de idioma: Como parte del reforzamiento de la seguridad vial y la comunicación de emergencia en carretera, se ha enfatizado la aplicación estricta del dominio intermedio o conversacional del idioma inglés como requisito obligatorio para los choferes profesionales en rutas interestatales.

