Mahle presentará en la IAA Transportation 2026 de Hannover, un nuevo sistema Range Extender destinado a camiones eléctricos pesados. Con esta tecnología, la compañía alemana pretende facilitar la transición desde el diésel hacia la electromovilidad, eliminando dos de las principales barreras para las flotas: la limitada autonomía y la insuficiente infraestructura de recarga.
El sistema diseñado para un camión eléctrico de batería (BEV) incorpora un generador de alta tensión accionado por un motor de combustión compacto, que entra en funcionamiento únicamente cuando resulta necesario para ampliar la autonomía del vehículo.
Según el fabricante, esta solución permite mantener las ventajas ambientales de la propulsión eléctrica, al tiempo que aporta la flexibilidad necesaria para afrontar operaciones de larga distancia y maximizar la disponibilidad de las flotas.
Más de 800 kilómetros de autonomía
El nuevo Range Extender incorpora un generador de alta tensión con una potencia continua de 110 kW y una potencia máxima de 130 kW, integrado junto al motor térmico, los sistemas de refrigeración, el depósito de combustible, el depósito de AdBlue y el tratamiento de gases de escape en un único módulo compacto. Esta configuración facilita su instalación en plataformas eléctricas ya existentes.
La solución sustituye aproximadamente un tercio de la capacidad de las baterías de un camión eléctrico convencional, reduciendo el peso del vehículo en unos 600 kilogramos y la carga sobre el eje trasero en alrededor de 400 kilogramos. Como resultado, el vehículo puede alcanzar más de 800 kilómetros de autonomía, de los que unos 400 kilómetros corresponden a la batería y otros 400 kilómetros al sistema de autonomía extendida.
Además, la compañía asegura que, en condiciones reales de utilización, el sistema permite reducir las emisiones de CO₂ en torno a un 80% respecto a un camión convencional y prácticamente eliminarlas cuando el motor utiliza combustibles renovables como el HVO100.
Electrificación con diversidad tecnológica
Para Mahle, la electrificación del transporte pesado debe apoyarse en distintas soluciones tecnológicas. Por ello, además del nuevo Range Extender, la empresa presentará un nuevo motor eléctrico MCT para vehículos industriales pesados que prescinde de imanes permanentes y, por tanto, de tierras raras. El nuevo propulsor desarrolla hasta 370 kW de potencia, ofrece un rendimiento cercano al 95% en el ciclo europeo VECTO y reduce tanto el peso como el impacto ambiental del sistema de propulsión.
La compañía considera que el transporte pesado continuará necesitando diferentes tecnologías para alcanzar los objetivos de descarbonización. En este sentido, defiende que los camiones eléctricos de batería, el hidrógeno y los combustibles renovables deben desarrollarse de forma complementaria, especialmente mientras la infraestructura de recarga y repostaje continúa expandiéndose.

