La electrificación del transporte pesado es una tendencia global clave, impulsada por objetivos de sostenibilidad y normativas de reducción de emisiones. Operadores logísticos líderes como OnRoute están expandiendo sus flotas incorporando camiones 100% eléctricos, buscando equilibrar la capacidad operativa con un menor impacto ambiental.
Los camiones eléctricos ya no son un experimento de nicho. Se están convirtiendo rápidamente en un elemento central de la transformación logística europea, impulsados por soluciones de electrificación de flotas que ayudan a las empresas a adaptarse a las nuevas normas de emisiones.

A medida que se endurecen las regulaciones sobre el CO₂, se expande la infraestructura de recarga (aunque no sin dificultades) y fluctúan los costes energéticos, las empresas de logística se enfrentan a grandes desafíos.
El enfoque de OnRouteEn una reciente operación de renovación, el operador logístico europeo OnRoute adquirió 128 nuevas cabezas tractoras, incorporando de manera estratégica 8 camiones 100% eléctricos a su flota.
Experiencia y Rutas: Para implementar esta tecnología, OnRoute aprovecha la experiencia de Transnugón (compañía integrada en el grupo), pionera en el uso de vehículos industriales eléctricos. Los camiones se destinan específicamente a rutas que cuentan con infraestructura de recarga eficiente.
Ventajas operativas: Estas unidades cero emisiones se están utilizando para absorber incrementos de demanda en sectores como retail, farma e industria. Además de reducir la huella de carbono, los nuevos vehículos ofrecen mayor comodidad para los conductores y mejoran la eficiencia energética de la flota.
Tecnología actual: Estas tractoras eléctricas rondan autonomías de hasta 400 kilómetros y admiten potencias de carga rápida de hasta 350 kW, lo que optimiza los tiempos de inactividad durante las jornadas de trabajo.
Retos y panorama globalLa ampliación de estas flotas a nivel mundial choca con dos limitantes principales: el peso de las baterías frente a la capacidad de carga útil y el desarrollo de redes de carga rápida aptas para vehículos pesados.
Ante esto, los operadores utilizan estrategias mixtas, combinando vehículos diésel de última generación con unidades eléctricas para servicios regionales y distribución urbana.

